La mezquita de Murat Pasha: un clásico de Bursa en un cruce de Estambul
En el bullicioso cruce de las calles Aksaray y Yusufpaşa, en el distrito de Fatih, donde dos autopistas de múltiples carriles reducen el espacio al mínimo, se alza un edificio que casi pasa desapercibido a primera vista, pero que luego es imposible olvidar. La mezquita de Murat Pasha (Murat Paşa Camii) es una mezquita otomana del siglo XV, encajada entre las modernas autopistas, como un fragmento de otra época que ha sobrevivido a pesar del progreso urbano. Construida entre 1465 y 1466 por encargo de Hass Murad Pasha y terminada por su hermano Mesih Pasha, la mezquita de Murat Paşa representa el estilo otomano temprano, perfeccionado en Bursa: una sala de oración con dos cúpulas, un nártex al estilo de las iglesias bizantinas y un pórtico, que juntos crean una sorprendente sensación de transición entre mundos y épocas.
Historia y origen de la mezquita de Murat Pasha
Hass Murad Pasha (también Has Murat Paşa) es una figura a la que la historia ha dedicado pocas, pero significativas, menciones. Encargó la construcción de la mezquita entre 1465 y 1466, pero no logró terminarla en vida. Su hermano Mesih Pasha se encargó de terminarla y posteriormente fue enterrado allí mismo. Este hecho es notable en sí mismo: la mezquita se convirtió en un proyecto familiar, transmitido de hermano a hermano, un raro ejemplo de encargo colectivo en la arquitectura otomana temprana.
Ambos hermanos están vinculados a la agitada época de las primeras décadas tras la conquista de Constantinopla por Mehmed II (1453). La ciudad se reconstruía activamente, y la nueva capital imperial se llenaba de mezquitas, madrasas y baños. La construcción de la Murat Paşa Camii se inscribe en esta ola: Fatih y los barrios colindantes se urbanizaron intensamente precisamente en los años 1460-1470. El historiador alemán Franz Babinger, en su obra «Documenta Islamica Inedita» (1952), menciona un documento patrimonial relacionado con Hass Murad Pasha, fechado entre diciembre y enero de 1471-1472, es decir, ya después de la construcción de la mezquita.
Theodor Stavrides, en su monografía «The Sultan of Vezirs» (2001), analiza el entorno del gran visir Mahmud Pasha Angelović (1453-1474), contemporáneo y socio de Hass Murad Pasha en la vida política de la Estambul otomana temprana. Esto confirma indirectamente la elevada posición del mecenas de la mezquita en la corte de Mehmed II. El origen de Hass Murad Pasha sigue siendo objeto de debate, pero su cercanía al centro imperial del poder no suscita dudas.
El edificio formaba parte originalmente de un kulliye, un complejo religioso y benéfico. Hoy en día, de este complejo solo se conservan la mezquita y fragmentos de su hazine (tesorería). El resto de las construcciones no han sobrevivido: fueron absorbidas por las sucesivas oleadas de urbanización de la ciudad.
Arquitectura y qué ver
La mezquita de Murat Paşa es un ejemplo de la «escuela de Bursa» de la arquitectura otomana temprana, que a veces también se denomina «planta en T invertida» (ters T plan şeması). Se trata de una tradición arquitectónica que se desarrolló en los siglos XIV y XV en Bursa y que posteriormente se trasladó a la conquistada Constantinopla.
Sala de oración con dos cúpulas
El espacio principal de la mezquita es un rectángulo de 2:1o, cubierto por dos cúpulas idénticas, cada una de 21 metros de altura y 10,5 metros de diámetro. El mihrab (nicho de oración) y el minbar (púlpito) se encuentran en el lado corto del rectángulo. Esta disposición no es típica de las mezquitas con cúpula del periodo otomano tardío, que suelen tener una única gran cúpula; indica una etapa intermedia de desarrollo, en la que la mezquita aún no se había convertido en un espacio único bajo una sola bóveda, sino que tendía a dividirse en compartimentos separados.
El nártex y su relación con Bizancio
Delante de la sala de oración se encuentra el nártex, un vestíbulo de entrada cuya disposición recuerda a los nártex de las iglesias bizantinas. Se trata de un paralelismo directo: los primeros arquitectos otomanos en Constantinopla reproducían, de forma consciente o intuitiva, las soluciones espaciales bizantinas que veían a su alrededor. El nártex precede al pórtico, una galería exterior cubierta que da al patio.
Materiales y construcción
Las paredes de la mezquita están construidas con la técnica almaşık: una alternancia de dos filas de ladrillo y una fila de piedra tallada. Este aparejo a rayas es uno de los rasgos distintivos de la arquitectura otomana temprana, heredado de la tradición constructiva bizantina. Las columnas del pórtico tienen alturas diferentes y están hechas de distintos materiales, lo que atestigua el uso de spolia (piedra de construcción procedente de edificios anteriores). Los portales de mármol se distinguen por la sobriedad de sus formas: son altos, lacónicos y carecen de decoraciones superfluas. Las ventanas carecen de vidrieras; las superiores son redondas y no se abren, mientras que las inferiores son rectangulares y abatibles. Las cúpulas descansan sobre pandantivos con decoración de muqarnas —estalactitas alveoladas, características de la tradición arquitectónica islámica.
Dos mihrab laterales
Un detalle interesante: en la última sala de oración (son cemaat yeri, pórtico) hay dos pequeños mihrab, uno a cada lado. Se trata de una solución poco habitual, poco característica de la mayoría de las mezquitas, y su explicación práctica no está del todo clara.
Datos curiosos y leyendas
- La mezquita fue iniciada por Hass Murad Pasha y terminada por su hermano Mesih Pasha; fue precisamente el hermano, y no el promotor, quien posteriormente fue enterrado aquí.
- El edificio formaba parte de un kulliye, es decir, de todo un complejo religioso. Hasta nuestros días solo se han conservado la mezquita y fragmentos de su tesorería: el resto de las construcciones fueron absorbidas por la ciudad.
- El nártex de la mezquita recuerda en su estructura a los nártex de las iglesias bizantinas; no se trata de una similitud casual, sino de un préstamo consciente de la tradición arquitectónica de la recién conquistada Constantinopla.
- Las columnas de diferentes alturas y materiales del pórtico de la mezquita son spolia: piedra de construcción tomada de edificios anteriores, anteriores a la época otomana. Esta práctica estaba muy extendida en el Estambul del siglo XV.
- La mezquita de Murat Paşa se encuentra encajada entre dos grandes avenidas modernas —Aksaray y Yusufpaşa— y, de hecho, se sitúa en una especie de «isla» arquitectónica: el espacio que la rodea ha cambiado radicalmente, mientras que la mezquita en sí ha permanecido prácticamente intacta.
Cómo llegar
La mezquita se encuentra en el barrio de Fatih, en el centro histórico de Estambul, en el cruce de las vías hacia Aksaray y Yusufpaşa. La estación de tranvía T1 más cercana es Aksaray, a unos 5 minutos a pie. La línea de tranvía T1 conecta Aksaray con Sultanahmet, Sirkeci y Beyazıt, los principales puntos turísticos de la parte histórica de la ciudad.
En metro: línea M1 (metro de Estambul), estación de Aksaray. Desde el aeropuerto de Estambul (IST) se tarda aproximadamente 1 hora en metro pasando por Gayrettepe; hasta el aeropuerto de Sabiha Gökçen (SAW), pasando por Kadıköy, se tarda aproximadamente 1 hora y media. Desde el barrio de Sultanahmet hasta la mezquita en taxi: unos 10 minutos, dependiendo del tráfico. A pie desde la Mezquita Azul (Sultan Ahmed Camii): unos 20-25 minutos por la calle Millet Caddesi.
Consejos para el viajero
Murat Paşa Camii no es una mezquita turística de «primera categoría» como la Azul o la Süleymaniye, sino un auténtico edificio de barrio del siglo XV. Precisamente por eso rara vez hay multitudes: acérquese tranquilamente a contemplar el interior y a sentir la auténtica atmósfera de la arquitectura otomana temprana sin el ajetreo turístico.
La entrada es gratuita; quítese los zapatos en la entrada. Fíjate en el aparejo almaşık del exterior: es aquí donde el ladrillo y la piedra se alternan de forma llamativa y fotogénica. En el interior, penumbra, naves con muqarnas y dos cúpulas: deja que tus ojos se acostumbren. El mejor momento para visitarla es por la mañana entre semana, cuando hay pocos fieles y puedes contemplar los detalles sin prisas.
Combínelo con una ruta por Fatih: en las inmediaciones se encuentran la mezquita Fatih Camii (complejo de Mehmed II), la plaza Aksaray y el acueducto de Valens. No se apresure: Fatih es un barrio en el que una sola manzana puede albergar quince siglos de historia. Para los turistas de habla rusa, lo más cómodo es llegar al Aeropuerto de Estambul (IST), desde donde se puede tomar el metro M1 hasta Aksaray: una ruta directa sin transbordos. Si quieres ver la mezquita de Murat Pasha en su mejor momento, ven por la mañana, cuando el sol ilumina la fachada occidental y la ciudad aún no se ha visto sumida en los atascos.